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# Por qué controlar el pipí y la caca no siempre ocurre al mismo tiempo
- URL: https://www.berrinchesyabrazos.es/por-que-controlar-el-pipi-y-la-caca-no-siempre-ocurre-al-mismo-tiempo/
- Published: 2026-08-28T20:41:01.000Z
- Updated: 2026-08-28T20:41:01.000Z
- Author: JOSE ANGEL BILBAO SUSTACHA
- Tags: CRIANZA

Hace unas semanas, publicamos una entrada sobre **la retirada del chupete, el biberón y el pañal** \- [https://www.berrinchesyabrazos.com/post/chupete-biber%C3%B3n-y-pa%C3%B1al-tres-despedidas-que-llegar%C3%A1n-cuando-tu-hijo-est%C3%A9-preparado](https://www.berrinchesyabrazos.com/post/chupete-biber%C3%B3n-y-pa%C3%B1al-tres-despedidas-que-llegar%C3%A1n-cuando-tu-hijo-est%C3%A9-preparado?ref=berrinchesyabrazos.es). En esa publicación, explicamos que ninguno de estos cambios debería venir impuesto por el calendario, sino por la maduración del niño. La idea es sencilla: hay aprendizajes que no pueden acelerarse, por mucho que los adultos tengamos prisa.

Aquella publicación generó muchas preguntas. Una de ellas se repitió con frecuencia:

*"Mi hijo hace el pipí perfectamente en el váter, pero sigue pidiendo el pañal para hacer caca. ¿Es normal?"*

La respuesta es sí. Y, probablemente, es una de las situaciones que más vemos los pediatras durante el verano, cuando muchas familias aprovechan las vacaciones para intentar retirar el pañal antes del inicio del colegio.

Hoy me gustaría detenerme en ese aspecto, porque **hablar de retirar el pañal como si el pipí y la caca fueran el mismo aprendizaje puede llevarnos a crear expectativas poco realistas y, en ocasiones, problemas que podrían haberse evitado.**

## **El cerebro no sabe cuándo empieza el colegio**

Cada final de agosto, la escena vuelve a repetirse en la consulta.

—*"Doctor, en septiembre empieza la guardería… tenemos que quitarle el pañal."*

Entiendo perfectamente la preocupación. Pero siempre respondo lo mismo: **El cerebro de un niño no sabe cuándo empieza el colegio.** No entiende de matrículas, de vacaciones ni de calendarios escolares. Controlar los esfínteres es un proceso biológico. Podemos acompañarlo y facilitarlo, pero no podemos acelerar la maduración del sistema nervioso porque llegue septiembre.

Precisamente este año, un estudio español publicado en *Anales de Pediatría* ha aportado datos muy interesantes que ayudan a entender por qué.

## **Mucho más que aprender a hacer pipí**

Cuando hablamos de dejar el pañal, parece que estemos hablando de un gesto sencillo. En realidad, pocas habilidades requieren tanta coordinación. El niño debe reconocer que la vejiga o el recto están llenos, interpretar esa información, inhibir el reflejo de vaciado, coordinar la musculatura del suelo pélvico, llegar al baño, bajarse la ropa y hacerlo en el momento adecuado. Todo ese circuito depende de la maduración cerebral.

Por eso, algunos niños parecen aprender casi de un día para otro, mientras que otros necesitan varios meses más. No es una cuestión de inteligencia, ni de voluntad, ni de educación. Es desarrollo.

## **El pipí y la caca no siempre maduran al mismo tiempo**

Aquí aparece una de las mayores fuentes de confusión. Aunque hablamos de "retirar el pañal" como si fuera un único proceso, **el control de la orina y el de la deposición no siempre evolucionan al mismo ritmo.** Muchos niños controlan el pipí con bastante facilidad y continúan pidiendo el pañal cuando necesitan hacer caca. Lejos de ser una excepción, es una situación muy frecuente.

Y tiene una explicación: orinar depende principalmente del control de la vejiga; defecar añade otros elementos. El niño debe reconocer el llenado del recto, coordinar la relajación del suelo pélvico, adoptar una postura estable, sentirse seguro y vencer, en ocasiones, el miedo que produce una deposición previa dolorosa. Por eso, el aprendizaje de la caca suele ser más delicado.

## **Cuando aparece el estreñimiento, el problema deja de ser el pañal**

Una sola deposición dolorosa puede cambiar completamente la situación:

- El niño descubre que hacer caca duele.
- La siguiente vez intenta aguantar.
- Las heces permanecen más tiempo en el intestino.
- Pierden agua.
- Se vuelven más duras.
- La siguiente deposición duele todavía más.
- Y el niño retiene aún más.

Es un círculo vicioso que vemos continuamente en Pediatría. Llegado ese punto, el problema ya no es el pañal: es el estreñimiento. Cuanto más insistimos en retirar el pañal sin solucionar ese problema, más difícil se vuelve todo el proceso.

## **Lo que demuestra el estudio español**

Un equipo de dos hospitales españoles, con la colaboración del servicio de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital de Fuenlabrada, ha publicado en *Anales de Pediatría* un estudio con más de doscientas familias que ya habían completado la retirada del pañal. Sus resultados aportan matices muy útiles. La edad media de inicio del entrenamiento fue de poco más de veintiocho meses, y el control completo de esfínteres se alcanzó, de media, a los treinta.

Lo más interesante viene después: los niños que empezaron antes de los veintisiete meses lograron el control antes en el calendario, sí, pero tardaron más semanas en conseguirlo. Mientras que los que empezaron más tarde tardaron menos tiempo en total. Empezar antes, en otras palabras, no hace madurar antes al cerebro; simplemente reparte el mismo aprendizaje en un periodo más largo.

El estudio también desmonta una idea muy extendida entre las familias: que el estreñimiento aparece porque se ha retirado el pañal. En realidad, ocurre casi siempre al revés. **La mayoría de los niños que presentaban estreñimiento durante el entrenamiento ya lo sufrían antes de empezar, lo que sugiere que es el estreñimiento previo el que complica la retirada del pañal, y no el proceso el que lo provoca.** De hecho, tras lograr el control, el uso de laxantes bajó de forma notable en la muestra estudiada.

Un último dato para cuando la abuela pregunte por qué el niño tarda más que su hermana: el sexo masculino, el retraso del lenguaje y el antecedente de alergia a proteína de leche de vaca se asociaron a un inicio y una adquisición del control algo más tardíos, sin que ninguno de estos factores suponga en sí mismo un problema. Son, simplemente, ritmos distintos.

Es decir, **empezar antes no hace madurar antes al cerebro. Simplemente prolonga el aprendizaje.**

Otro hallazgo merece una mención especial. Muchos padres piensan que el estreñimiento aparece porque han retirado el pañal. Sin embargo, el estudio observó que la mayoría de los niños que presentaban estreñimiento durante el entrenamiento ya lo sufrían antes. **No es la retirada del pañal la que suele provocar el estreñimiento. Es el estreñimiento previo el que dificulta la retirada del pañal.** Este dato coincide plenamente con lo que vemos en la consulta.

## **Entonces, ¿por qué antes los niños dejaban antes el pañal?**

Es una pregunta lógica. Si la biología sigue siendo la misma, ¿por qué hace cincuenta años parecía que todos dejaban el pañal antes? La respuesta está en el entorno. Los pañales eran de tela, el niño notaba inmediatamente la humedad y las familias dedicaban mucho más tiempo a este aprendizaje. Hoy, los pañales son extraordinariamente absorbentes y apenas ofrecen esa información sensorial. Además, la conciliación familiar es mucho más complicada y el inicio del colegio se ha convertido, muchas veces, en la fecha límite para conseguir un objetivo que en realidad depende de la maduración del niño.

La biología apenas ha cambiado. Nuestra forma de vivir, sí.

## **El conflicto que estamos viviendo en España**

En los últimos años, cada vez son más frecuentes las familias que solicitan informes médicos para justificar que un niño continúe utilizando pañal al empezar el colegio. En la mayoría de los casos, no existe ninguna enfermedad. Lo que existe es un ritmo madurativo completamente normal que no coincide con el calendario escolar.

Las tablas Haizea-Llevant ayudan a entenderlo: alrededor de los 30 meses controla los esfínteres aproximadamente la mitad de los niños. A los 36 meses lo hacen tres de cada cuatro. Y no es hasta los 42 meses cuando alrededor del 95 % ha adquirido el control. Es decir, muchos niños que comienzan Infantil con tres años recién cumplidos todavía están dentro de la normalidad. No necesitan un diagnóstico. Necesitan tiempo.

## **¿Qué podemos hacer las familias?**

Más que entrenar, acompañar. Más que insistir, observar. Conviene esperar a que el niño permanezca seco durante más tiempo, muestre interés por el baño, sea capaz de bajar la ropa, avise cuando tiene ganas o quiera imitar a los adultos. Si controla el pipí pero continúa necesitando el pañal para hacer caca, no conviene convertir ese momento en una lucha diaria. Y si aparecen deposiciones duras, dolor al evacuar o empieza a retener las heces, merece la pena consultar pronto. Resolver el estreñimiento suele ser mucho más importante que insistir en retirar el pañal.

## **Qué estrategia funciona mejor**

La primera es el **método de Brazelton**, el llamado enfoque centrado en el niño. Es gradual, no tiene fecha límite y deja que sea el propio niño quien marque el ritmo: se le enseña el orinal, se le deja sentarse vestido, sin prisa, se vacía el pañal en el váter delante de él para que entienda adónde va todo eso, y solo al final se retira el pañal en ratos cortos.

La segunda es el **método de Azrin y Foxx**, intensivo, conocido popularmente como "el entrenamiento en un día": se concentra en pocas horas, con refuerzo positivo constante y una secuencia de pasos muy pautada. Una revisión que analizó los ensayos disponibles sobre ambos métodos concluyó que los dos funcionan bien y de forma relativamente rápida en niños sanos, aunque nunca se han comparado directamente entre sí, y hay poca información sobre si los resultados se mantienen a largo plazo. Dicho de otro modo: no hay un método "mejor" en abstracto. Hay un método más adecuado al temperamento de cada niño y a la disponibilidad real de cada familia.

El modelado funciona mejor que la instrucción verbal. Ver a otro hacerlo —a un hermano, a un compañero de guardería, a un cuento con dibujos, incluso a un muñeco— ayuda al niño a construir la secuencia mental de lo que tiene que hacer antes de que se le pida que la ejecute él solo.

El refuerzo positivo sostenido supera al refuerzo puntual. Los estudios que comparan distintas variantes del método centrado en el niño coinciden en que evitar el lenguaje negativo ante los escapes —nada de reñir, nada de calificar el accidente como un fallo— y sustituirlo por elogio constante ante cualquier intento, no solo ante el éxito, acorta el proceso de forma consistente. Es, en el fondo, la misma lógica que aplicamos en cualquier aprendizaje infantil: el error forma parte del camino, no es una interrupción de él.

## **Una reflexión para terminar**

Después de tantos años trabajando como pediatra, hay una idea que intento transmitir siempre que hablamos de este tema. Nunca he conocido a un adolescente sano que siguiera llevando pañal porque sus padres esperaron unas semanas más. Sí he visto muchos niños que empezaron a tener miedo a hacer caca porque los adultos intentamos adelantar un proceso para el que su cerebro todavía no estaba preparado.

Los calendarios organizan el curso escolar. Y si el niño ya empezó el colegio sin haberlo logrado, tampoco pasa nada. El propio estudio español lo confirma: empezar el entrenamiento motivado por el inicio del colegio fue, precisamente, uno de los factores asociados a un control más tardío. Forzar el calendario no acelera la biología. Solo añade presión donde no hace falta.

El desarrollo infantil sigue otro reloj. Y ese reloj no entiende de septiembre, sino de maduración.

## **Conclusión**

Es fundamental entender que cada niño tiene su propio ritmo. La paciencia y el acompañamiento son clave en este proceso. Al final, lo más importante es que el niño se sienta seguro y cómodo en cada etapa de su desarrollo. La retirada del pañal no debe ser una carrera, sino un viaje compartido entre padres e hijos. ¡Recuerda que cada pequeño paso cuenta!