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Anemia ferropenica

Suplementos de hierro en el niño

4 oct. 2026 • 17 min de lectura
Suplementos de hierro en el niño

Una caja de hierro anuncia 300 mg en letra grande y 40 mg en letra pequeña. La primera cifra es la sal; la segunda, el hierro que de verdad recibe el niño. En esa distancia empiezan casi todas las dudas al tratar una anemia ferropénica: qué preparado usar, con qué sal, a qué dosis y cuántos mililitros. A eso se suma que en los últimos años han cambiado la financiación y las presentaciones disponibles, y que las guías no coinciden en las cifras para el prematuro.

Miligramos de hierro, no de sal

Pautamos en miligramos de hierro elemental por kilo y día. Un sobre de Profer® lleva 300 mg de ferrimanitol ovoalbúmina y 40 mg de hierro. Un vial de Ferplex® lleva 800 mg de proteinsuccinilato y también 40 mg de hierro, diluidos en 15 mL. Glutaferro® anuncia 170 mg/mL de ferroglicina sulfato, que son 30 mg de hierro por mL.

Con esas cifras, 3 mg/kg/día en un lactante de 8 kg son 24 mg de hierro: 9 mL de Ferplex® o 0,8 mL de Glutaferro®. Confundir un preparado con otro multiplica la dosis por diez. Por eso la herramienta hace la cuenta en hierro elemental y solo al final la traduce a mililitros, sobres o comprimidos.

Esa traducción es una equivalencia matemática, no una posología autorizada. La ficha técnica de Ferplex® indica 4 mg/kg/día en dos tomas; la de Glutaferro® y la del granulado de Profer® dan pautas por edad, no por peso. Cuando la dosis elegida no coincide con la ficha técnica, se trata de un uso fuera de ficha, y la herramienta lo señala.

Ferrosas y férricas

Las sales ferrosas (sulfato, ferroglicina sulfato, gluconato) tienen, en general, mayor biodisponibilidad. La tolerancia digestiva varía entre preparados y depende también de la dosis y de la pauta, así que no puede afirmarse de forma general que las férricas (proteinsuccinilato, ferrimanitol) se toleren mejor. Lo que sí las distingue con claridad son los excipientes, y en pediatría eso pesa.

Lo que dicen CIMA y BIFIMED

Revisé uno a uno los preparados de hierro oral autorizados en CIMA y su financiación en BIFIMED en octubre de 2026. Casi todos están financiados: proteinsuccinilato (Ferplex®, Lactoferrina®, Ferrocur®), ferrimanitol (Profer®, Kilor®, Ferroprotina®, Syron®), Losferron®, Ferbisol®, Ferro Sanol®, Tardyferon® y Fero-Gradumet®. La excepción es justo la que más usamos en lactantes: Glutaferro® gotas, la única presentación en gotas comercializada como medicamento, quedó excluida de la financiación en 2015. Su ficha técnica no da la equivalencia en gotas, así que conviene pautarla en mililitros.

Las marcas de ferrimanitol no son intercambiables. El granulado de Profer® tiene pauta pediátrica por edad (¼ de sobre al día en menores de 3 años, ½ en mayores). El de Kilor® lleva alcohol bencílico: su ficha lo excluye antes de las 4 semanas y limita su uso a una semana en menores de 3 años. Ferroprotina® granulado, los comprimidos solubles y los sobres de 80 mg solo tienen posología de adultos.

Foliferron® está financiado, pero no es un preparado pediátrico: está indicado en embarazadas, y sus 100 mg de fumarato ferroso son 32,8 mg de hierro elemental. Cromatonbic Ferro sigue autorizado pero no se comercializa. Fer-In-Sol no tiene registro en España; llega desde Latinoamérica y su concentración cambia según el país, así que hay que leer en el envase los miligramos de hierro por mililitro.

Los complementos alimenticios de hierro (sucrosomado, liposomado, bisglicinato) no son medicamentos ni están sometidos a la evaluación de eficacia propia de estos. No deben considerarse equivalentes a un medicamento autorizado para tratar la anemia ferropénica; los incluyo en la herramienta porque las familias los compran, no como recomendación.

Leche, huevo y lactosa

Los dos grupos financiados que mejor encajan en niños pequeños llevan proteínas alergénicas. El proteinsuccinilato contiene caseína, y su ficha lo contraindica en alergia a proteínas de leche de vaca. El ferrimanitol contiene ovoalbúmina y queda fuera en la alergia al huevo, que no es rara en el niño con APLV.

La lactosa es otro asunto. No es una proteína, pero tampoco está siempre libre de ellas. En 2017 la AEMPS contraindicó una metilprednisolona inyectable en alergia a proteínas de leche tras 35 reacciones graves, sobre todo en niños, por trazas de proteína en la lactosa bovina, y hay casos publicados con inhaladores de polvo seco. No conozco casos con hierro oral y el riesgo es bajo, pero en una APLV grave conviene comprobar con el fabricante sus garantías frente a contaminación cruzada antes de usar el granulado de Profer®, que lleva 20 mg de lactosa por sobre.

En la práctica, con APLV elijo Glutaferro®, aunque no esté financiado. Si el niño tolera el huevo, el ferrimanitol es una alternativa. Con APLV y alergia al huevo a la vez, Glutaferro® en los pequeños, y Losferron® (desde 14 kg) o Ferbisol® (desde 6 años y 20 kg) cuando el peso lo permite. Un aviso sobre las palabras: muchos informes escriben IPLV donde quieren decir alergia; si se trata de verdad de intolerancia a la lactosa, la caseína no es un problema.

Prematuros: una cifra para empezar

En el prematuro las guías coinciden en lo esencial, suplementar a todos y vigilar la ferritina, pero no en las cifras. La ESPGHAN 2025, en su documento de seguimiento tras el alta, propone 2-3 mg/kg/día en los nacidos con menos de 1500 g, 2 entre 1500 y 2000 g y 1-2 entre 2000 y 2500 g, mantenidos hasta los 6-12 meses de edad corregida. En los menores de 1500 g, si la ferritina es inferior a 35-70 µg/L, permite subir hasta 3-4 mg/kg/día (6 en casos seleccionados), sobre todo con lactancia materna; por encima de 300 µg/L, se suspende. El inicio, desde la segunda semana de vida, procede de su posición de 2022.

En España, el protocolo de la SENeo, recogido por la AEPap, indica 4 mg/kg/día (máximo 15 mg/día) en menores de 32 semanas o de 1500 g con lactancia materna, desde el mes de vida. La OMS propone 2-4 mg/kg/día y la Sociedad Canadiense de Pediatría, 1-3 según el peso al nacer, como resume la revisión de PreEvid de 2026.

A quien prescribe le sirve poco un listado de discrepancias. Por eso la calculadora propone, además de las guías originales, una pauta práctica que cabe dentro de todas ellas: en el menor de 1500 g, 3 mg/kg/día con lactancia materna y 2 con fórmula; entre 1500 y 1999 g, 2 mg/kg/día; entre 2000 y 2499 g, 2 con lactancia materna y 1 con fórmula, durante 6 meses. Si la ferritina es baja, o no va a poder controlarse, 4 mg/kg/día. Es una síntesis propia, no una recomendación oficial. El extremo alto con lactancia materna se apoya en el propio documento de ESPGHAN, que describe ferropenia en más de la mitad de estos niños a las seis semanas del término pese a recibir 3,3-4 mg/kg/día.

La dosis se calcula como suplemento, sin descontar el hierro de la leche: según ESPGHAN, ni la leche materna fortificada ni la fórmula cubren por sí solas las necesidades del prematuro. Conviene medir la ferritina al alta, durante el seguimiento y al iniciar la alimentación complementaria, y recalcular la dosis con el peso en cada control.

Cómo usar el recurso

La herramienta tiene cinco pestañas. En la calculadora se escribe el peso, se elige la indicación y aparecen los miligramos de hierro elemental al día y su equivalencia en cada preparado, junto a la pauta de su ficha técnica, su financiación y sus alérgenos; un filtro marca lo contraindicado en alergia a la leche o al huevo. La pestaña de prematuros permite elegir entre la pauta práctica, ESPGHAN 2025 y AEPap 2024, y ajusta por ferritina. Las otras tres recogen los preparados, las recomendaciones por situación clínica y notas de uso.

Profesionales · Hierro oral

Hierro oral en pediatría

Dosis de hierro elemental por indicación y peso, su equivalencia en cada preparado comparada con la posología de ficha técnica, alergias, excipientes y financiación en el SNS.

kg
Alergias:
Las cantidades son equivalencias matemáticas de la dosis elegida según el contenido de hierro de cada preparado. No implican que coincidan con la posología autorizada: cada ficha muestra la pauta de ficha técnica, y cuando no coincide se trata de un uso fuera de ficha técnica.

Dr. Jose A. Bilbao · Berrinches & Abrazos · Fuentes: ESPGHAN 2025 (Haiden et al.); AEPap (Cribado y prevención de ferropenia, 2024; algoritmo de ferropenia); PreEvid (Murcia Salud); Pediamécum; fichas técnicas CIMA-AEMPS y financiación en BIFIMED (Ministerio de Sanidad), consultadas en octubre de 2026.

La ficha en PDF reúne lo mismo para imprimir o guardar en el móvil, con tablas de equivalencias por peso y para prematuros.s.

Lo que una calculadora no ve

Una herramienta así resuelve la cuenta y ahorra la búsqueda en tres bases de datos. No ve al niño. No sabe si la anemia responde, si hay una pérdida digestiva que nadie ha buscado o si la familia no puede pagar un frasco que no financia nadie. Esas preguntas siguen siendo nuestras.

La ferropenia sin anemia es un buen ejemplo: no hay consenso claro sobre el beneficio de tratarla, y la decisión se individualiza. Tampoco la respuesta al tratamiento cabe en una cifra: si la hemoglobina no sube en las primeras semanas, toca revisar adherencia, dosis, diagnóstico, pérdidas e inflamación antes de cambiar de preparado. Los máximos diarios y la pauta práctica son decisiones mías, y la comercialización cambia, así que revisaré el recurso cada año.

Dr. Jose A. Bilbao

Fuentes

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